
Me baje de la micro y el corazón me latía fuerte, que llegaba a sentir su rose con mi piel… era un día de invierno, mejor dicho de lluvia. Las lágrimas caían del cielo enjuagando mis mejillas que con el nerviosismo se ruborizaban por el calor que venía desde adentro… ese calor que sólo te dan las emociones.
El camino a su casa se hacia eterno entremedio de las casas decoradas con el azúcar del cielo… la ciudad emanaba un olor a tierra mojada y la humedad me abrazaba hasta sacar vapor de mi boca.
Cada vez mis pasos se aproximaban más a su casa, y el corazón cada vez más a punto de estallar. Cuando llegue al frente de un portón lleno de timbres mis ojos empezaron a buscar “el número de la suerte”, cuando lo encontré, una sonrisa apareció en mi rostro, y en mis fríos pensamientos decía… llego el momento… mi índice se aproximo a tocar el timbre y su voz como un susurro me saludo por el parlante. Se abrió la puerta como por arte de magia y me quede esperando a que el apareciera como un angelito caído desde el cielo… creo que mi espera solo sirvió para mojarme mas de lo que estaba. Hasta que tome la decisión de llegar a la puerta de su casa sin vergüenzas. Toque la puerta y de repente se abrió y lo vi.… mire su piel blanca y tersa… bastaba con mirarla desde lejos para ver la suavidad de su piel… lo salude y entre a la casa tratando de ser lo más natural posible… las cosas para mi no eran tan fáciles… yo sabía lo que sentía pero definitivamente no sabía lo que el sentía… asía paso esa tarde… desde las 2:00 hasta las 5:30… reímos, vimos televisión, fue una tarde linda, le entregue muchos cariños, acariciaba su cabello y era imposible imaginar un beso suyo reposado en mis labios… hasta que llego el momento de irme, se acabo el tiempo, y yo me encontraba entremedio de sus brazos, acurrucada absorbiendo su calor que tanto me había hecho falta… me tengo que ir… creo que esas palabras fueron en vano… en verdad las decía solo por decir… quizás en mi inconciente quería expresar un… apúrate, reacciona, se acaba el tiempo, es ahora o nunca…cuando ya me di por vencida me disponía a irme cuando entre mis labios sentí el calor de los suyos, y nos deshacíamos entremedio de un beso…. La oscuridad del anochecer nos envolvía de a poco… y mi corazón latía mas que al principio… lo sentía… y también podía sentir el de el… era todo perfecto… nos besamos en cada rincón sin luz… y fue una eternidad poder salir de la casa para encontrarme con el transporte que me llevaría a mi hogar… cuando salimos de su casa… mis ojos estaban como recién despertando… era como si adentro de esa casa me hubiera sumido en un sueño profundo e infinito, llenos de bellos aromas y sentimientos… así culmino… con un beso de despedida en la puerta de un colectivo con rumbo a mi casa…. Así culmino algo que recién estaba comenzando.
El camino a su casa se hacia eterno entremedio de las casas decoradas con el azúcar del cielo… la ciudad emanaba un olor a tierra mojada y la humedad me abrazaba hasta sacar vapor de mi boca.
Cada vez mis pasos se aproximaban más a su casa, y el corazón cada vez más a punto de estallar. Cuando llegue al frente de un portón lleno de timbres mis ojos empezaron a buscar “el número de la suerte”, cuando lo encontré, una sonrisa apareció en mi rostro, y en mis fríos pensamientos decía… llego el momento… mi índice se aproximo a tocar el timbre y su voz como un susurro me saludo por el parlante. Se abrió la puerta como por arte de magia y me quede esperando a que el apareciera como un angelito caído desde el cielo… creo que mi espera solo sirvió para mojarme mas de lo que estaba. Hasta que tome la decisión de llegar a la puerta de su casa sin vergüenzas. Toque la puerta y de repente se abrió y lo vi.… mire su piel blanca y tersa… bastaba con mirarla desde lejos para ver la suavidad de su piel… lo salude y entre a la casa tratando de ser lo más natural posible… las cosas para mi no eran tan fáciles… yo sabía lo que sentía pero definitivamente no sabía lo que el sentía… asía paso esa tarde… desde las 2:00 hasta las 5:30… reímos, vimos televisión, fue una tarde linda, le entregue muchos cariños, acariciaba su cabello y era imposible imaginar un beso suyo reposado en mis labios… hasta que llego el momento de irme, se acabo el tiempo, y yo me encontraba entremedio de sus brazos, acurrucada absorbiendo su calor que tanto me había hecho falta… me tengo que ir… creo que esas palabras fueron en vano… en verdad las decía solo por decir… quizás en mi inconciente quería expresar un… apúrate, reacciona, se acaba el tiempo, es ahora o nunca…cuando ya me di por vencida me disponía a irme cuando entre mis labios sentí el calor de los suyos, y nos deshacíamos entremedio de un beso…. La oscuridad del anochecer nos envolvía de a poco… y mi corazón latía mas que al principio… lo sentía… y también podía sentir el de el… era todo perfecto… nos besamos en cada rincón sin luz… y fue una eternidad poder salir de la casa para encontrarme con el transporte que me llevaría a mi hogar… cuando salimos de su casa… mis ojos estaban como recién despertando… era como si adentro de esa casa me hubiera sumido en un sueño profundo e infinito, llenos de bellos aromas y sentimientos… así culmino… con un beso de despedida en la puerta de un colectivo con rumbo a mi casa…. Así culmino algo que recién estaba comenzando.
